En esta sección puedes encontrar unas palabras que cada uno de los miembros de la actual Coordinación General ha preparado para ti como estudiante de psicología de España.
Elena Álvarez Gaviria, Presidenta

La psicología no es solo la carrera que estudiamos; es la forma en la que interpretamos el mundo y el compromiso que asumimos con las personas. Como estudiantes, conocemos de cerca la importancia de la salud mental, no solo en quienes acompañaremos el día de mañana, sino también en nosotras mismas. A veces olvidamos que, antes que futuras profesionales, somos personas que sienten, que dudan y que necesitan espacios seguros donde ser escuchadas.
La representación estudiantil no es un trámite ni una obligación; es una forma de resistencia. Es recordarle a la academia que la psicología necesita evolucionar, abrirse y escuchar a quienes la están construyendo desde dentro. Porque el cambio en la salud mental de la sociedad empieza aquí: en la formación que recibimos hoy, en la manera en que nos preparan para acompañar, en la calidad de los recursos que se nos ofrecen. Somos el futuro de esta profesión y, por eso, es imprescindible que nuestra voz forme parte de cómo se enseña, cómo se aprende y cómo se vive la psicología.
No podemos conformarnos con unas condiciones de estudio que no siempre responden a la realidad profesional que nos espera; no podemos aceptar modelos formativos que se quedan cortos o que ignoran las necesidades de las psicólogas del mañana. Reivindicar mejores prácticas, una formación más completa y una transición laboral más justa no es pedir demasiado; es defender el futuro de nuestra disciplina y la dignidad de quienes la sostendrán.
Pero ningún avance se logra en soledad. Necesitamos apoyarnos, acompañarnos y sostenernos en este camino. Construir una comunidad donde cada voz cuente, donde nadie quede atrás, donde la salud mental sea una prioridad real y donde la formación que recibimos sea una verdadera preparación para el mundo que nos espera.
Porque antes que estudiantes, somos seres humanos con historias, miedos y esperanzas. Y juntas, desde nuestro colectivo, podemos dar pasos que conduzcan a cambios profundos en nuestra disciplina. Cambios que comienzan aquí, en la unión, en la escucha y en la convicción de que la psicología se transforma cuando quienes la estudiamos decidimos no rendirnos.
Li Fu Nuria Gómez Güell, Vicepresidente
En el complejo entramado social, nuestras decisiones —aparentemente mínimas e insignificantes— generan ondas que reverberan en el conjunto. Cuando optamos por actuar con integridad, honrar el espacio que compartimos o tender la mano a quienes podrían necesitarla, no solo fortalecemos, sino que transformamos los cimientos de nuestra existencia y la de nuestras semejantes. El auténtico cambio germina cuando cada individuo abraza la magnitud de su rol en la sociedad.
Hoy, ante desafíos globales de proporciones devastadoras, resulta imperativo evocar con mayor vigor el legado de nuestras predecesoras: sus júbilos, sus duelos, sus batallas y sus triunfos. La sostenibilidad ambiental, la equidad social y la paz no se construyen únicamente mediante grandes consensos, sino a través del compromiso cotidiano e inquebrantable de cada persona. Como gotas que conforman el océano, nuestros actos conscientes moldean el mundo que habitamos.
Por si nunca lo has dudado, tú constituyes un elemento crucial. Eres un soporte esencial de alguien, una oportunidad de oro para una oferta laboral, la esperanza de una persona. Tu mera presencia ilumina vidas anónimas, aunque nunca lo veamos; tus acciones resuenan en aquellos que valoras. El autoconocimiento y la conciencia de nuestro impacto individual poseen el poder de reconfigurar realidades enteras.
Si no es ahora, ¿cuándo? Si no eres tú, ¿quién?
Yo, simplemente creo en tu poder.

Victor Alexandre Goudard Julià, Tesorero General

Las estudiantes no queremos limitarnos a estudiar. Formarnos como psicólogas significa aprender a escuchar, a observar y cuando tenemos las herramientas, a ayudar, empezando por las personas que tenemos más cerca: nuestras compañeras. Es nuestro deber como representantes luchar por los derechos de las estudiantes y procurar que nuestras instituciones cumplan con sus obligaciones frente a estos, especialmente en la actual situación de precariedad en la que viven muchas jóvenes.
Como sociedad tenemos la visión errónea de que ser estudiante es un período de transición, en el que se acumulan conocimientos para con suerte, al finalizar el curso universitario, ejercer una profesión que esté relacionado con este. Sin embargo, estamos convencidos de que para convertirnos en personas capaces de enriquecer a nuestras comunidades es necesario participar en ellas activamente, alzar la voz y resolver las adversidades contra las cuales chocamos. No queremos ser solo un conjunto de notas, sinó una melodía guiada por nuestra vocación.
Queremos romper con los prejuicios que se nos han asignado: somos trabajadoras, siendo ya más de un millón las jóvenes que estudian y trabajan en España; somos críticas, nos preocupamos por el mundo en el que vivimos, manifestándonos por el bienestar del planeta y la justicia social. Y así lo seguiremos haciendo.
Audere est facere.
Sofía Torres Borda, Secretaria General
En la vida universitaria, nada sucede en aislamiento. Cada gesto, cada palabra y cada decisión que tomamos como estudiantes de Psicología traza pequeñas rutas que, al entrelazarse, forman el camino común que transitamos. Entender la mente humana implica también reconocer que nuestras acciones —por pequeñas que parezcan— tienen un eco que llega más lejos de lo que imaginamos. Ser parte del Colectivo no es solamente ocupar un cargo: es asumir que nuestras voces pueden abrir puertas, cuestionar estructuras y acompañar procesos de cambio.
En el CEP-PIE creemos en la colectividad como fuerza motora. Somos distintas experiencias y trayectorias unidas por un propósito: que el estudiantado se vea representado, escuchado y acompañado. Aquí, cada persona aporta una perspectiva única; cada voz abre una posibilidad. Y es precisamente esa diversidad lo que convierte nuestras reuniones, debates y proyectos en algo más que simples tareas administrativas: son espacios donde se gesta el cambio que anhelamos ver en nuestra facultad y en nuestra profesión.
Sé que a veces el camino puede parecer abrumador. Que dudamos, que sentimos que nuestras acciones son demasiado pequeñas, o que el sistema es demasiado grande. Pero incluso así, la historia demuestra que el progreso siempre empieza cuando alguien decide dar un paso
Hoy asumo la Secretaría General con la convicción de que no camino sola. Caminamos juntas, juntos, con una voz colectiva que no se apaga mientras exista voluntad de construir.

Ania Chacón Moreno, Vicesecretaria

Si hay algo que me horrorice, ese algo podría ser el conformismo y la tibiedad. Siempre me he negado a hacer las cosas “porque hay que hacerlas”, creo en ese “algo” que te mueve a señalar lo que es injusto, a trabajar todo aquello que se puede mejorar, a transformar lo que parecía inamovible.
Creo profundamente en la fuerza colectiva, en la posibilidad real de cambiar las cosas cuando dejamos de resignarnos y empezamos a organizarnos. Considero que las diferencias se vuelven acuerdos cuando existe voluntad, los conflictos se transforman cuando hay escucha, y las injusticias dejan de ser “lo de siempre” cuando alguien decide que ya no lo serán.
La representación estudiantil es, para mí, ese lugar donde las ideas se vuelven acción, donde la queja se convierte en propuesta y donde la universidad deja de ser un lugar ajeno para convertirse en un espacio que construimos juntas. La representación estudiantil no es otra cosa que esa manera de encontrar a aquellos que están dispuestos a tomar responsabilidad en algo que nos incumbe a todos y a hablar. Pero hablar y no por encima, sino hablar con y para. Porque una sola voz puede abrir una conversación, pero un grupo unido puede abrir un camino.
Porque al final, transformar es un acto colectivo. Y yo estoy aquí para implicarme en él.
Carlota Barril Cortés,
Vocal de Recursos Humanos y Infraestructuras
El miedo al fracaso y la incertidumbre es algo que llevo de la mano, pero también cargo con una mochila llena de curiosidad, amor, empeño, pasión y lucha.
El CEP-PIE, algo que, lamentablemente, muchas y muchos estudiantes de Psicología desconocen, es un colectivo mágico. Decidí estudiar psicología para poder entenderme, para ayudar, para dar un poco de toda la inquietud que llevo dentro a los demás y, en el camino, averiguar cómo funciona el ser humano, cómo nos afectan las cosas, por qué somos como somos y por qué hacemos lo que hacemos.
Así llegué a primero de carrera y tuve la gran suerte de conocer a la Delegación de Estudiantes de mi facultad, me hablaron del CEP-PIE, había una vacante libre y dije: ¿por qué no? Hay dos formas de vivir la vida universitaria: pasando por la facultad o integrándose en ella. Yo decidí descubrirla, dándole importancia también a la gente, a la participación, al debate, al compañerismo.
Ha sido esa curiosidad, esa pasión y esas ganas de trabajar lo que me han traído hasta aquí, aunque sigo cargando con el miedo a fallar, ahora tres años y cinco asambleas después, asumo la responsabilidad de estar en la coordinación de este colectivo, que no es un mero colectivo de estudiantes, es un lugar de aprendizaje, lucha, escucha, experiencia y pasión por nuestra profesión.

Alessandra Lucía Hinojosa Pin, Vocal de Necesidades

Asumo este rol con ilusión, responsabilidad y un profundo respeto por el trabajo que se ha venido construyendo colectivamente a lo largo de los años.
Mi experiencia en el Colectivo me ha permitido conocer de cerca la diversidad del estudiantado de Psicología y, también, las dificultades comunes que atravesamos en nuestra formación. Desde esta vivencia nace mi convicción en el poder de la organización estudiantil como herramienta real de cambio, diálogo y apoyo mutuo.
Quiero ayudar y ver crecer al CEP-PIE hacia un ambiente más cercano, accesible y participativo, donde todas las voces tengan espacio y donde el trabajo colectivo sea una fuente de motivación y crecimiento. Me mueve el deseo de aportar una mirada que escuche, que cuide y que construya consensos, siempre desde el compromiso y las ganas de seguir aprendiendo.
Entiendo este cargo no como una posición individual, sino como una responsabilidad compartida que solo tiene sentido desde el trabajo colectivo. Mi objetivo es motivar, acompañar y fortalecer el trabajo del CEP-PIE, caminando juntas y juntos hacia un futuro mejor para la Psicología, una formación más justa y una representación estudiantil sólida y consciente de su impacto.
La 31ª Coordinación General del CEP-PIE.
¡Gracias por interesarte en nuestra sectorial!
